Si le preguntas a una persona vegana qué lamenta de su vida anterior, en muchas ocasiones te responderá ¡no haberme hecho vegana antes! Es decir, los beneficios del Veganismo no son motivo de debate sino de celebración.
Como ya hemos visto en otras secciones y artículos de Psicología Vegana, la entrada al Veganismo marca la apertura hacia un camino de pacificación de nuestras relaciones violentas con los demás Animales.
El Veganismo es expansivo y posee una agencia aplastante para producir en cadena cambios éticos tangibles. Radicado en un principio de Justicia, el Veganismo nos conduce hacia nuevos estados de conciencia y madurez y hacia diversos grados de dicha y satisfacción personal, física y espiritual asociados a un progresivo desarrollo moral y a la reparación de nuestras relaciones interespecie.
En esta sección de Psicología Vegana la atención versa hacia una serie de problemáticas recurrentes de la vida cotidiana de las personas veganas. A fin de cuentas, son las que más quebraderos de cabeza les generan. Se trata de argumentos que, una vez más, justifican mi propuesta de una «Psicología Vegana» como campo específico, aplicado y profesional.
Veganismo Moderno: un hito del progreso moral
Si antiguamente una relación justa y moralmente virtuosa con los Animales nohumanos, con independencia de los preceptos de la ley, era la expresión máxima de unos pocos seres iluminados —léase, entre otros, Pitágoras y sus pitagóricos, Plutarco, Porfirio—; por el contrario, el Veganismo Moderno representa un hito del progreso moral accesible a la entera humanidad. El Veganismo es una herramienta de transformación personal y social sumamente eficaz, que resuelve de un modo práctico, directo y preciso muchas de las problemáticas asociadas a la «cuestión animal».
El Veganismo nos reconecta con nuestra propia Animalidad. Las experiencias veganas de reencuentro y de reunión con los demás Animales, de justicia y solidaridad, de inclusión y respeto, sanación, prevención de la violencia y restitución del daño ocasionado, enriquecen la vida de las personas veganas y les protege de los efectos nocivos de una violencia especista percibida ya no como ‘normal’ sino como espeluznante y desgarradora.
Aún así, hoy como antaño —y como ocurrió siempre en la historia de nuestra humanidad—, solo se hizo eco de dicha información una pequeña minoría ética seria y comprometida. En efecto, sorprende comprobar que, no obstante la innegable evidencia de los hechos y argumentos que sustentan al Veganismo —en la actualidad sumamente accesibles—, las personas veganas siguen nadando en dirección contraria y expuestas a la crítica y a la presión social.
11 «cuestiones veganas» destacadas
La población vegana rechaza los preceptos injustos para losAnimales y defiende su liberación. De modo que, inevitablemente, se halla expuesta a diferentes encrucijadas cotidianas, muchas de ellas de difícil resolución.
A continuación se introducen once «Cuestiones Veganas» destacadas que te ayudarán a identificar algunas de tus posibles necesidades, inquietudes o desafíos actuales. Es importante que durante la lectura tengas presente que se trata de una pequeña muestra de temáticas veganas. No es aquí mi intención profundizar sino presentar a modo de trazos o ‘pinceladas’ algunos argumentos veganos destacados, extraídos de una serie de categorías que he reagrupado bajo el rótulo genérico de «Cuestiones Veganas», fruto de mis extensos años de investigación y experiencia vegana. A saber, estas son:
- Transición al Veganismo
- Relaciones Tóxicas y Conflictivas
- Emociones Veganas
- Parejas y Familias (veganas y mixtas)
- Soledad Vegana
- Desencuentros con la Sociedad Especista
- Períodos Difíciles
- Veganismo y Activismos
- Profesiones Veganas
- Ecosofía Vegana
- Veganismo tardío y la maduración del insight
Las Cuestiones Veganas adquieren fuerza y profundidad cuando entran en diálogo con las historias de vida reales de las personas veganas que enriquecen y matizan las categorías descritas. Toda «cuestión vegana» se hallan por tanto sujeta a una variabilidad individual final; esto es, su comprensión adquiere relevancia y significación última cuando se sitúa y articula a una historia de vida vegana real y precisa, cuando se impregna completamente de ella.
1. Transición al Veganismo
Defino «Transición al Veganismo» a los primeros pasos y años de experiencia de una persona humana que, por voluntad propia, decide ser vegana. Un período vital que abarca desde el momento en que se decide «ser vegan» hasta algunos años después de serlo.
La Transición al Veganismo es la entrada en el Veganismo. Un recorrido a través de diversas fases —que pueden ser simultáneas o sucesivas— en las que se examinan por primera vez diferentes cuestiones veganas. En líneas generales, la Transición al Veganismo se caracteriza tanto por sus grandes turbulencias como por sus progresos específicos. Son los tiempos revoltosos de un profundo crecimiento interior. Una etapa en la que la vivencia de nuevas experiencias adquiere un fuerte acento. Se exploran por primera vez interrogantes disruptivos sobre la «cuestión animal» y una multiplicidad de cuestiones afines a ella. Y se descubren perspectivas de vida alternativas, muchas veces diametralmente opuestas a las ya conocidas.
La Transición al Veganismo conduce ineludiblemente a la desaparición y desarraigo de un número significativo de creencias, hábitos, pensamientos, emociones y prácticas especistas. Nuestro mundo, tal y como lo conocíamos se desvanece, se nos esfuman de las manos, se hace trizas. Poco a poco o de forma abrupta, con los desafíos que eso implica. Pero la Transición al Veganismo solo marca el inicio de un largo camino, ya que el Veganismo es en sí mismo perennemente un punto de partida, no de llegada.
2. Relaciones Tóxicas y Conflictivas
Las relaciones conflictivas afectan a tu calidad de vida.
Siendo vegan la tensión y los conflictos en las relaciones interpersonales humanas no tardan en aparecer. En particular, se vuelven evidentes con algunos perfiles especistas que se muestran especialmente conflictivos con las personas veganas. Más temprano que tarde, las personas veganas se descubren objeto-diana de provocaciones y burlas por parte de otras personas especistas. Viven experiencias de rechazo y desaprobación. Presencian silencios que distancian. Sufren diversos grados de aislamiento y soledad, desamparo, acoso y/o discriminación. A veces se activan procesos tan sutiles que las personas veganas no consiguen identificarlos, dejándoles no obstante un sinsabor, una vaga o extraña sensación de malestar difuso de difícil descripción.
Ahora bien, también puede ocurrir lo contrario; es decir, que sea la persona vegana quien ‘desate su ira’ y se vuelva sumamente conflictiva con otras personas humanas, veganas y no veganas. Esto puede ocurrir especialmente en algunas fases precisas del Veganismo, tal y como he observado en mi experiencia de campo durante más de una década de investigación.
Las relaciones tóxicas o conflictivas entre personas veganas son menos frecuentes si las comparamos con el grupo anterior. Pero también existen. Como es sabido, relacionarnos de forma respetuosa y saludable con otras personas no siempre es una tarea fácil. Por ejemplo, el gran coraje y valor de las personas veganas, que se atreven a caminar contracorriente manteniendo una voz independiente y discordante, puede volverse un arma de doble filo en algunos contextos de activismo. Esto se debe a que las personas veganas son conscientes, en mayor o menor medida, de que muchos de los problemas prácticos que enfrentan en el devenir de sus vidas cotidianas tienen repercusiones en los demás Animales. Pero no todas las personas veganas y antiespecistas evalúan del mismo modo las situaciones y el impacto que éstas desencadenan a corto, medio y largo plazo.
Con la aparición de desencuentros sobre los tipos de activismos e iniciativas que se emprenden para ayudar a los demás Animales, nuestra habilidad para relacionarnos de forma saludable con otras personas de la comunidad vegana local y mundial tiende a debilitarse. Y de hecho, puede transformarse en un tema álgido, desafiante y de difícil negociación, y hasta desatar verdaderas batallas internas; especialmente allí donde evaluamos que son nuestras propias acciones personales las que marcarán de forma directa la suerte o el trágico destino de los demás Animales.
3. Emociones Veganas
La población vegana ha desarrollado una nueva empatía interespecie que va cuidada y protegida.
Empatía Interespecie
Podemos definir sucintamente «empatía interespecie» (o interespecífica) a ‘aquella habilidad para manifestar empatía hacia individuos de otras especies’.
Estamos ya en el siglo XXI, pero la humanidad sigue demostrando una empatía interespecie inexistente o sumamente precaria. A efectos prácticos, nuestra especie es capaz de sentir una enorme empatía hacia otras personas humanas y simultáneamente una apatía devastadora por quienes excedan la esfera humana. Las personas especistas ‘más agraciadas’ podrán sentir cierta simpatía, por lo general hacia unos pocos individuos de unas pocas especies Animales. Es la caricatura de una empatía selectiva que se activa y se apaga para atender de forma casi exclusiva a nuestra esfera humana y a nuestros asuntos ‘humanitarios’.
La empatía interespecie es una habilidad interpersonal indispensable para el Veganismo. La empatía interespecie incluye un amplio abanico de emociones veganas que nos reconcilian con el mundo Animal. Gracias a ella nos adentramos en la (re)construcción de relaciones interespecíficas más pacíficas e inclusivas con los demás Animales. Y nos adaptamos y reconectamos con nuestro hogar, el planeta Tierra, hoy profundamente saqueado y martirizado por nuestra especie humana —que dicho sea de paso, sería más lógico llamar planeta Agua—.
Emociones veganas
La creciente madurez emocional de las personas veganas para establecer relaciones más sanas, respetuosas, equilibradas y pacíficas con los demás Animales, choca frontalmente, una vez más, con el mundo emocional de una humanidad aún profundamente inmadura y ensimismada en su propia burbuja de necesidades y caprichos. Dicho en otros términos, en un mundo especista nuestras emociones veganas no tienen cabida.
En un mundo especista nuestras emociones veganas no tienen cabida.
Las emociones en torno a los demás Animales adquieren sentidos contrariados entre las personas veganas y las personas humanas que no lo son, provocando constantes roces y desencuentros en la esfera emocional. En efecto, algunas emociones veganas chocan de forma drástica y frontal con ciertas emociones especistas:
Nuestros lutos y duelos veganos son ignorados, silenciados, minimizados, ridiculizados, negados: — ¿Por qué te afecta tanto su muerte? ¡Era solo un ‘animal’! Nuestra empatía interespecie se vuelve motivo de risas: — ¡Pero si el león se come a la gacela! Y de provocación: — ¿Quieres un poquito? No sabes lo que te pierdes. ¡Pero si ya está muerto!
En el Consultorio Vegano encontrarás un espacio especializado, privado y confidencial donde sumergirte en el fluido mundo de tus propias emociones desde el más profundo respeto. Las abordaremos con el fin de identificarlas, comprenderlas y cuidarlas. Y las entrenaremos allí donde haga falta, de forma minuciosa, metódica y estratégica. Te hará bien, a los demás Animales también.
4. Parejas y Familias (veganas y mixtas)
A lo largo de los años, las parejas y familias veganas y mixtas enfrentan diversos desafíos asociados al Veganismo. Las «familias veganas» —es decir, aquellos núcleos familiares en los que todos sus integrantes son veganos— vivencian, por ejemplo, lo que podemos describir como ‘las paradojas típicas de una educación vegana infanto-juvenil’. Consiste en descubrir que los procesos de crecimiento y sanación de las relaciones con los demás animales (que tan bien les sienta), desencadena en su entorno próximo y distante —familiar, escolar, sanitario, etc.— una presión por lo general abierta y explícita para que ‘por lo menos los menores’ sigan creciendo de forma especista.
Por su parte, las «parejas veganas» también enfrentan diferentes retos y desafíos mediados por el Veganismo. Un reto típico consiste en decidir cómo gestionar la relación y (des)encuentros familiares con sus respectivas familias de origen. Un tema peliagudo sobretodo en el contexto de familias especistas disfuncionales entendidas como aquellas familias de constitución disfuncional que mantienen a su vez dinámicas de interacción rígidas e intransigentes con el Veganismo. Se trata de familias que se caracterizan por incentivar los desencuentros y las disputas familiares mediante el uso de diversas tácticas desestabilizantes.
En el caso de las «parejas y familias mixtas» — es decir, aquellas parejas y aquellos núcleos familiares compuestos por personas veganas y personas no veganas — también se viven momentos y períodos de desencuentro y gran tensión. El caso más paradigmático lo encontramos durante la «Transición al Veganismo» de un solo miembro de la pareja o familia; esto es, cuando un integrante decide ser vegan, pero el resto no. A partir de entonces, prácticas tan cotidianas como organizar el frigorífero o nevera pueden convertirse en verdaderos campos de batalla. Dinámicas de relación que, sostenidas en el tiempo, pueden acabar por romper los lazos que les unían, llevándoles incluso hasta una ruptura o distanciamiento permanente.
Por último, dado que un núcleo familiar típicamente vegano está usualmente compuesto por integrantes humanos y nohumanos, también hacen aquí su aparición las «familias interespecie», reflejo de estos nuevos modos veganos de constitución familiar y relación; y con ello, por supuesto, toda una serie de cuestiones veganas específicas.
5. Soledad Vegana
La soledad vegana es el estado o situación de aislamiento social que experimenta una persona vegana, real o percibido, pasajero o permanente, del presente y/o del pasado, por decisión propia y/o impuesto desde el exterior.
Si bien es saludable contar con espacios para el aislamiento y la soledad, contar con espacios de quietud, instrospección y calma, la soledad no deseada es por el contrario una problemática social compleja y silenciosa que conlleva malestar para la persona que la percibe. En este sentido, los estudios más recientes alertan que el aislamiento y soledad presentes en la población anciana, hoy se manifiestan también con virulencia en la adolescencia y juventud. Respecto al aislamiento, en un extremo hallamos aislamiento social impuesto desde el exterior (por ejemplo, el vivido durante el ‘periodo covid’ o el aislamiento que padecen quienes residen de forma permanente en hospitales, psiquiátricos y cárceles). En el otro extremo, el aislamiento social puede ser buscado, elegido o autoimpuesto. En líneas generales, debido a su complejidad, se observan dificultades para distinguir aislamiento y soledad, así como para identificar sus diversas manifestaciones y grados de desconexión social según, por ejemplo, los diferentes rangos de edad.
Las personas veganas, dada su filosofía moral divergente y su condición actual de minoría ética desatendida, ignorada, rechazada, se hallan particularmente expuestas a distintas experiencias pasajeras y permanentes de aislamiento y soledad.
6. Desencuentros con la Sociedad Especista
El Veganismo es una filosofía de vida moral profundamente incómoda para una sociedad especista que no quiere cambiar.
Para las sociedades especistas, el Veganismo es —como mucho y en el mejor de los casos— una opción posible entre tantas otras. Sin embargo, para las personas veganas el Veganismo no puede ser opcional en tanto camino de Libertad y de Liberación, de Justicia y Pacificación de nuestra violencia especista perpetrada hacia los otros Animales.
La presión social pone a dura prueba a las personas veganas en su propio Veganismo. Expuestas a un bombardeo diario, incesante y multidireccional de violencia especista, llega el momento en que se sienten obligadas a decidir qué relación mantendrán con sus sociedades especistas de referencia, con sus estructuras y con sus comunidades. Sobreponerse a los desequilibrios de las sociedades especistas no es tarea fácil para una persona vegana que camina en dirección contraria.
7. Períodos Difíciles
Si has seguido atentamente las «cuestiones veganas» señaladas hasta el momento, no te sorprenderá descubrir que para muchas personas veganas existen momentos y períodos de su historia de vida personal de gran dificultad. Momentos en que los que sienten que la vida les pone seriamente a la prueba. Momentos en los que todo se parece a un cuesta arriba, o a un cuesta abajo.
Psicología Vegana también te acompaña en tus momentos más difíciles. Tal vez las dificultades que enfrentas no se relacionan directamente con el Veganismo, tal vez sí. En cualquier caso, disponer de un espacio vegano, respetuoso con tu filosofía de vida, inclusivo con los demás Animales, que introduzca la perspectiva de especie, la comprenda y la defienda, ciertamente marca la diferencia. El Consultorio Vegano es también un espacio de quietud y de calma donde transitar los desafíos y los golpes de la vida. Una guarida secreta que fortalecerá tu espíritu y sanará tus heridas. Serás como un avegan fénix, que renace victorioso de sus propias cenizas.
8. Veganismo y Activismos
Las personas veganas dedican parte de su tiempo a acciones y proyectos que ayudan a los demás Animales. Sin embargo, como hemos visto anteriormente, al revisar el punto 2. ‘Relaciones tóxicas y conflictivas’, el camino puede ser duro y extenuante y muchas personas terminan por colapsarse. Incluso quienes comienzan con una energía contagiosa y desbordante pueden quemarse hasta desaparecer de forma temporal o permanente. Personas que cuando empiezan parece que ‘se tragan el mundo’ pero que en poco tiempo, o luego de unos pocos años, descubres que ‘se los traga la tierra’. Si llevas tiempo haciendo activismo, habrás visto una gran circulación de personas que van y vienen, todo el tiempo, de forma incesante.
Para ayudar a los Animales no humanos de forma saludable y eficaz primero debes descubrirte en tu propio Altruismo. Luego, equiparte.
En el Consultorio de Psicología Vegana encontrarás un espacio donde indagar tu vocación de servicio resonando contigo al tiempo que resuenas con los demás Animales. Trabajaremos sobre aspectos tan basilares como la toma de decisiones, las pautas de auto-cuidado, la gestión del tiempo, del riesgo y del estrés, la empatía y compasión, la solidaridad y un largo etcétera de acuerdo a tus características personales, a tus intereses y necesidades.
9. Profesiones Veganas
El Veganismo genera cambios de rumbo e interés.
El Veganismo genera cambios de rumbo e interés. Con el paso del tiempo, muchas personas veganas sienten la necesidad de encontrar un trabajo, oficio o profesión ‘más acorde al Veganismo’. Una aspiración que enseguida choca con el mercado laboral, aún fuertemente especista y a simple vista de limitadas oportunidades veganas.
Psicología Vegana te acompaña en la creación de un presente y un futuro más acorde a tus expectativas veganas en ámbito laboral y profesional. Trabajaremos para clarificar tu presente, horizonte y posibilidades reales de forma metódica y creativa. Diseñar un rumbo claro, basado en un abanico de oportunidades de acuerdo a un contexto específico de inserción, a tus rasgos de personalidad y recursos personales, será el impulso que necesitas para emprender un nuevo capítulo de tu vida vegana.
10. Ecosofía Vegana
La Tierra se dirige hacia el colapso con su sexta extinción de especies ya en marcha y en fases avanzadas. Frente a la actual catástrofe antropogénica —y a la inacción de una aplastante mayoría—, una minoría ética consciente, (in)formada y comprometida, acelera sus acciones y se sobrecarga de responsabilidades para ayudar a la Tierra y sus habitantes desde múltiples ángulos y perspectivas.
Con el término «Ecosofía Vegana» defino a aquella ecosofía o sabiduría interior que emplean las personas veganas para habitar la Tierra.
De forma consciente o no, muchos son los interrogantes que nos planteamos cuando nos sentimos ‘parte de un todo’ y/o parte del mundo natural, cuando nos definimos como Animales, terrícolas, habitantes del planeta Tierra. Ecosofía Vegana señala aquella ecosofía o sabiduría interior que de un modo único y personal emplean cada una de las personas veganas para habitar la Tierra. Como sostiene Arne Naess, la esencia de la Ecología Profunda está en formularse preguntas más radicales. En 1989 Naess recogió el término «vida» desde una acepción amplia, manifestando su preocupación por aquello que desde el campo de la Biología viene clasificado como «no viviente»; es decir, expresó su preocupación por el agua, los paisajes, los ecosistemas, y también por las especies Vegetales y Animales consideradas inferiores o primitivas.
Psicología Vegana significa también un espacio de crecimiento y desarrollo para tu Ecosofía Vegana. Un espacio dedicado y una vía de acceso a nuevas experiencias guiadas que te ayudarán a tomar conciencia de tu lugar en el mundo, impulsándote hacia nuevas prácticas, vivencias y formas de relación más pacíficas e inclusivas.
11. Veganismo tardío y la maduración del insight
Superados los retos iniciales del pasaje al Veganismo y de su permanencia en él, transitados los primeros años de vida y experiencias veganas, si todo va bien, poco a poco se establece un nuevo equilibrio personal que lleva a las personas veganas a afianzar su nueva identidad vegana. Para muchas personas veganas, la consolidación de su identidad vegana da inicio a un período de relativa calma y solidez. Y así, con el pasar de los años y década(s) de Veganismo, las personas veganas alcanzan progresivamente nuevos estados de conciencia y madurez.
La «maduración de la conciencia vegana» es una etapa tardía del Veganismo caracterizada por la búsqueda de una sabiduría interior mediada por los largos años de Veganismo y de la experiencia vegana adquirida.
En este período ulterior, maduro y meditado, la persona vegana voltea la cabeza hacia el pasado con el fin de revisar su propio Veganismo y trayectoria personal. Tras largos años y décadas de Veganismo, la persona vegana se plantea ahora nuevos interrogantes que dan paso a nuevas respuestas. Se abre a un diálogo interior que mira hacia el pasado para reproyectarse hacia un futuro.
Psicología Vegana también te acompaña en este período maduro y sentido de tu Veganismo tardío. Respetando tus propios ritmos e inquietudes, nos aventuramos hacia un mayor entendimiento de tu sabiduría de vida. Un soporte o guía de desarrollo personal dirigido hacia la búsqueda y expansión de nuevos estados de conciencia y madurez.
La maduración del «insight vegano» —es decir, la maduración de aquella conciencia que dio inicio a tu Veganismo—, solo llega cuando te empeñas con paciencia, constancia y humildad, desde un Veganismo entendido como un proceso de desarrollo continuo.
Romina Kachanoski
Un mundo sin Violencia Especista
Kachanoski, R. (2023). Cuestiones Veganas. Psicología Vegana, 1(1), e004.
https://doi.org/10.5281/zenodo.12521334
